lunes, 14 de marzo de 2016

La meiosis

Hola chic@s hoy un compañero llamado Ismael y yo os vamos a explicar el proceso de la meiosis para ello hemos realizado un videos explicandola.
Espero que os guste

jueves, 10 de marzo de 2016

¿Usamos toda la capacidad cerebral que tenemos o sólo una poca?

¿Es verdad que sólo utilizamos

 el 10% de nuestro cerebro?


Estamos ya muy habituados a escuchar que el ser humano es incapaz de utilizar más del 100% de su potencial, siglos y siglos de evolución humana y sólo hemos logrado desarrollar una mínima parte de nuestras potencialidades cerebrales. ¿Es esto cierto? Solo con pensarlo nos asaltan un sinfín de dudas al poner en evidencia cuestiones relativas a qué seriamos capaces de hacer si lo utilizáramos en su totalidad, o de qué modo podríamos desplegar el funcionamiento de todas esas zonas aparentemente dormidas…
Orígenes del mito del 10%
Sí, efectivamente, es un gran mito y por tanto una idea completamente errónea. Este concepto se originó a finales del siglo XIX tras unas primeras pruebas en las que se pudo ver la actividad cerebral de las personas, un método rudimentario por el cual sólo quedaba a la vista la funcionalidad de unas determinadas estructuras, las cuales, venían a ser un total de un 10% de nuestro cerebro.
Pero aún hay más, ya en estos tiempos se asoció este número al número total de neuronas que componen nuestra masa cerebral, cuando no es cierto: el 10% son neuronas, sí, pero el otro 90% son células gliales,implicadas directamente en el aprendizaje y mediando su actividad junto a las neuronas.

Utilizamos mucho más del 10%
-Pensemos en todas esas personas que han sufrido algún tipo de accidente cerebral, una lesión traumática, una enfermedad… Si utilizáramos solo el 10% eso significaría que el otro 90% estaría en completo vacío y sin utilidad alguna, por tanto sufrir una lesión en alguna de estas partes inertes no afectaría a nuestro rendimiento. ¿Es así? Desde luego que no. Cuando sufrimos un accidente perdemos habilidades, sea donde sea, en el área temporal, occipital, parietal… no importa. A veces un simple golpe puede hacer que perdamos el olfato, o que perdamos una parte de nuestra memoria. La idea del 10% es completamente inválida.
Nuestro cerebro necesita un 20% de nuestra energía para mantenerse en buen estado. Es el órgano que más gasto energético requiere. Si utilizáramos solo el 10% de nuestra capacidad no tendría sentido ofrecerle tanta energía a una “máquina tan pobre”.
-Tecnologías como las tomografías o las resonancias, nos permiten ver nuestra actividad cerebral. Y es algo asombroso. El cerebro siempre está en acción, incluso cuando dormimos, todas las áreas están en continuo movimiento, no hay ninguna que esté apagada o inutilizada.
-Cuando los médicos realizan autopsias y analizan el cerebro, pueden ver perfectamente la actividad de cada una de sus zonas. Si utilizáramos solo el 10% existiría una clara degeneración del resto de áreas, que al ser inservibles, serían simplemente materia inerte. Pero eso nunca ha ocurrido.
Así pues, el mito del 10%, es solo eso, una falsa historia que a menudo aparece en nuestra sociedad como un resquicio decimonónico que no tiene base alguna. Nuestro cerebro es una gran máquina que siempre está activa, potenciarla más aún solo depende de nosotros, de nuestra curiosidad, de nuestras ganas de aprender y de innovar… de ese modo se crean conexiones más intensas. Ahí está el verdadero secreto


Aquí os dejo un vídeo explicativo sobre el tema:


lunes, 29 de febrero de 2016

¿Soy diestro o zurdo por mis genes?

Diestro o Zurdo

Ser diestro o zurdo no es fruto del azar o de los hábitos que establecemos desde pequeños, sino que es la consecuencia de un proceso de evolución del sistema nervioso, un proceso que se va produciendo cuando crecemos y que es necesario para elevar el grado de complejidad funcional del cerebro.
Aparte de esta explicación neurológica, que señala que en los diestros predomina el hemisferio cerebral izquierdo y en los zurdos el derecho, a ciencia cierta aún no se conoce exactamente el porqué de uno u otro predominio. Y sobre el tema existen variadas teorías.
Los genes y el entorno

En un principio, el ser una persona diestra o zurda dependería de dos factores según distintas corrientes y estudios: la herencia y el adiestramiento o experiencia que cada niño tiene durante su maduración cerebral.
Sin embargo, la mayoría de los investigadores toma distancia de estas posturas extremas y señalan que la lateralidad de la persona está influida tanto por factores genéticos como ambientales.
Además, recordemos que no nacemos diestros o zurdos, sino que nos vamos convirtiendo en tales en nuestra primera infancia.
Según la postura genética, vemos que el predominio de una u otra lateralidad es algo que se ve condicionado por nuestros genes, por lo que tendríamos más posibilidades de ser zurdos si existiesen antecedentes familiares.
Una teoría elaborada por genetistas del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos planteaba la hipótesis de que la mayoría de las personas tiene un gen dominante que las hace ser diestras. Por el contrario, a un 20% de las personas les falta este gen, por lo que tienen una posibilidad al azar de ser diestro o zurdo (al 50%). Un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford descubrió, en agosto de 2007, que el gen LRRTM1 es determinante para que una persona sea zurda.
Otros psicólogos creen que la lateralidad tiene que ver con factores ambientales y depende del aprendizaje que hacen los niños de sus padres, la influencia del colegio o los hábitos que inculcan sus allegados.
Más teorías para explicar por qué somos zurdos

Además, existen otras teorías que podrían explicar que un niño sea diestro o zurdo independientemente de la genética o el entorno, aunque se refiere a casos más específicos (como las lesiones en una mano que al cabo del tiempo desembocan en el dominio de la otra para las habilidades):
  • Exceso de testosterona: un alto nivel de la hormona masculina, testosterona, prenatal podría predisponer al desarrollo de un sujeto zurdo, según uno de los estudios incluidos en el I Congreso Español de Psicobiología (Universidad de Oviedo). Otra teoría dice que la exposición a altas dosis de testosterona antes del nacimiento puede inducir a la zurdera. La abundancia de testosterona, que suele ser mucho mayor en los hombres que en las mujeres, provocaría que haya más varones zurdos.
  • Estrés de nacimiento: las lesiones en un hemisferio cerebral del bebé, durante el embarazo o los primeros meses de vida, pueden inducir que uno de ellos se desarrolle más, en el caso que sea el hemisferio izquierdo el lesionado, supuestamente se desarrollará zurdera.
Diferencias en el cerebro de diestros y zurdos

En lo que sí hay conformidad, como hemos señalado al principio, es en que las causas de ser diestro o zurdo son neurológicas, es decir, que está determinado por el cerebro y depende de la "lateralidad" de la persona.
La lateralidad es un predominio motor relacionado con las partes del cuerpo, que integran sus mitades derecha e izquierda. La lateralidad se refleja en el hecho de que uno de los lados de nuestro cuerpo predomina sobre el otro en la realización de la mayoría de las actividades: los zurdos tienen lateralidad izquierda, los diestros derecha.
En el cerebro existen dos hemisferios: el derecho, que dirige los movimientos del lado izquierdo del cuerpo, y el izquierdo, que rige los movimientos del lado derecho. Casi siempre su parte izquierda es la dominante, por lo que la mayoría de órdenes están destinadas a la derecha del cuerpo.
Pero los zurdos son la excepción, ya que en ellos sucede al contrario: domina el hemisferio derecho que es el que dirige el lado izquierdo, por lo que es a este lado al que manda las órdenes.
Según algunas investigaciones, podría ser que el predominio de los diestros (entre un 8% y un 15% de la población mundial es zurda) se deba a que las funciones cerebrales alojadas en el hemisferio izquierdo son más importantes y por ello dominantes. Aunque las teorías actuales dudan de que el papel desempeñado por el hemisferio derecho (relacionadas con la creatividad y el ingenio) sean secundarias.
Cuando hablamos de hemisferios, no hemos de considerarlos hemisferios opuestos: son complementarios y no hay un hemisferio más importante que el otro.
De modo que quedan muchas incógnitas por resolver acerca de por qué somos diestros o zurdos. Sea más por herencia, sea por el entorno, creo que lo que más debe importarnos a los padres es conocer si los pequeños son diestros o zurdos en el momento adecuado, más allá de los dos años de edad, con el propósito de ayudarles a desenvolverse en sus tareas diarias.
Resultado de imagen para diestros y zurdos


Aquí os dejo un vídeo explicativo sobre el tema: